Erika Reginato Escuchar el poema
A veces voy a misa para escucharlos respirar imagino a todos sentaditos en los primeros puestos con trajes de gala y vestidos de antaño, las abuelas tienen orquídeas en las manos y huelen a cielo, nada más los ángeles pueden escuchar todo lo que dicen. Lo que me atraviesa, es un rayo de luz entre el incienzo y el mosaico. Ahora que cruje la madera, los escucho. Erika Reginato