del poeta italiano Roberto Cogo una lectora de Los Elegidoslos de Erika Reginato
Poeta Roberto Cogo
LOS ELEGIDOS, LAVISIÓN DEL VIAJE
La visión y el viaje son la base de gran parte de los textos contenidos en el nuevo libro de Erika Reginato. También la citación de Dino Campana requerida al inicio del recorrido poético de la selección parece confirmarlo. Es clar Poeta Roberto Cogo 2013o, que en el panorama poético italiano, la poesía de Campana se considera como una especie de anómalo fulgor visionario, incluso aun poco comprendido y aislada de su enigmática potencia e importancia. Los tres mentores elegidos por Erika Reginato, sello de su poesía – Milo De Angelis, Franco Loi, Dino Campana – cada uno representa en su propia dimensión, un cristalino ejemplo de escritura personal y creativa, por estilo e impacto a su lector, una escritura fuertemente ligada al mundo que la envuelve y a la historia que la impregna, una escritura, estrechamente enlazada al sueño y a la visión que amplían la perspectiva dilatando la carga semántica y simbólica.
La visión mezclada al insomnio, tiene un sentido concreto de la realidad presente y a la parábola de sus vivencias. Mientras el tema del viaje o del recorrido, en su tensión del límite y de las fronteras, llega a proponerse la desmesurada mitad que, como nos dice Erika, al final quisiera encontrar a Dios. De esa forma es que las acciones del presente y las visiones del futuro, por más que sean inestables e inciertas, nos acompañan al pasado, sostenidas por la memoria que, escribe Erika, no nos abandona. Es en ese momento que, a veces, el tono de esta poesía densa y compacta se hace casi profética – haciendo prevalecer una atmosfera de ardiente espera.
El agua, la música, el sueño, la espera del amado se funden en un único palpitar en el respiro del verso dilatado y comprimiendo rítmicamente profecía y destino. El lirismo amoroso de la poesía de Erika está acentuado por la penetración de la memoria, por las raíces de un pasado familiar lleno de viajes y abandonos. Un velo visionario envuelve toda esta materia latiente, filtrando la continua intermitencia de las veredas y de las imágenes. Lo que tiene unido esto es la música, donde, el resonar (un verbo muy usado por Erika) de los versos en las vísceras mismas de un profunda conmoción religiosa (religión=vinculo).
El poema dedicado a Edoardo Sanguinetti, casi al final de la selección, revela la absoluta extrañeza de Erika Reginato en los “faide” internos y a los “campanilismi” provinciales presentes ya desde hace tiempo en la poesía italiana. Erika está a la larga buscando la mejor dirección, es decir, aquel trato supremo de intensa suspensión del instante que a veces se encarna en la palabra para hacerse poesía. En su mirada y en su búsqueda cada prejuicio parece ausente.
Texto original en italiano traducido por la poeta Erika Reginato.
Poeta Roberto Cogo
LOS ELEGIDOS, LAVISIÓN DEL VIAJE
La visión y el viaje son la base de gran parte de los textos contenidos en el nuevo libro de Erika Reginato. También la citación de Dino Campana requerida al inicio del recorrido poético de la selección parece confirmarlo. Es clar Poeta Roberto Cogo 2013o, que en el panorama poético italiano, la poesía de Campana se considera como una especie de anómalo fulgor visionario, incluso aun poco comprendido y aislada de su enigmática potencia e importancia. Los tres mentores elegidos por Erika Reginato, sello de su poesía – Milo De Angelis, Franco Loi, Dino Campana – cada uno representa en su propia dimensión, un cristalino ejemplo de escritura personal y creativa, por estilo e impacto a su lector, una escritura fuertemente ligada al mundo que la envuelve y a la historia que la impregna, una escritura, estrechamente enlazada al sueño y a la visión que amplían la perspectiva dilatando la carga semántica y simbólica.
La visión mezclada al insomnio, tiene un sentido concreto de la realidad presente y a la parábola de sus vivencias. Mientras el tema del viaje o del recorrido, en su tensión del límite y de las fronteras, llega a proponerse la desmesurada mitad que, como nos dice Erika, al final quisiera encontrar a Dios. De esa forma es que las acciones del presente y las visiones del futuro, por más que sean inestables e inciertas, nos acompañan al pasado, sostenidas por la memoria que, escribe Erika, no nos abandona. Es en ese momento que, a veces, el tono de esta poesía densa y compacta se hace casi profética – haciendo prevalecer una atmosfera de ardiente espera.
El agua, la música, el sueño, la espera del amado se funden en un único palpitar en el respiro del verso dilatado y comprimiendo rítmicamente profecía y destino. El lirismo amoroso de la poesía de Erika está acentuado por la penetración de la memoria, por las raíces de un pasado familiar lleno de viajes y abandonos. Un velo visionario envuelve toda esta materia latiente, filtrando la continua intermitencia de las veredas y de las imágenes. Lo que tiene unido esto es la música, donde, el resonar (un verbo muy usado por Erika) de los versos en las vísceras mismas de un profunda conmoción religiosa (religión=vinculo).
El poema dedicado a Edoardo Sanguinetti, casi al final de la selección, revela la absoluta extrañeza de Erika Reginato en los “faide” internos y a los “campanilismi” provinciales presentes ya desde hace tiempo en la poesía italiana. Erika está a la larga buscando la mejor dirección, es decir, aquel trato supremo de intensa suspensión del instante que a veces se encarna en la palabra para hacerse poesía. En su mirada y en su búsqueda cada prejuicio parece ausente.
Commenti
Posta un commento