Erika Reginato poesías del exilio
EDIFICIO SAN FRANCISCO
Nadie más vive aquí.
Sólo he dejado las habitaciones vacías,
el piso color ladrillo,
las mañanas de los sábados.
Ya nadie duerme en estas camas,
todo ha quedado al descubierto
como el día de la muete.
Nadie más vigila el sueño
que sin saberlo se fue a depositar en otro cielo
en la boca llena por tus palabras.
Esta es mi vida
escrita en el cuaderno nuevo,
la que tiene el perfume de mediodía
entre la madera.
Mi casa es un regresar
es donde aprendo a respirar
en cada esquina, en cada viaje.
…
EL ALMA ENCORVADA DE MI PADRE
Busco la calma en el canto de los muros medievales,
en el nombre de Dios
encerrados en los puños.
El eco en mis oídos será
el silencio que acompaña
el alma encorvada de mi padre.
Observo el cielo lleno de remolinos,
una pintura de Van Gogh en la habitación,
una postal con la dirección:
Tía Magdalena
Via Molinetto, número 10,
Crespano del Grappa,
Italia.
El verano termina en nuestras manos,
calienta las casas, abriga mis hombros.
Erika Reginato
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